Su boca
¡Sacate la mano de la boca! Todo el día así, retando a Salvi. Le quito una mano y se mete la otra. La mano, los dedos, un dedo. Se chupa, babosea y mordisquea. Lo mismo si uno se le acerca lo suficiente. Le encanta jugar a mordernos a nosotros, los dedos, el brazo, la cara. Algunos juguetes también, aunque no tanto como en otras etapas . A veces cuando es un objeto nuevo, se lo lleva un poquito a la boca como para reconocerlo y listo, sin mucho detenimiento. Ahora con la comida es muy, muy distinto. Toda la comida que acepta con gusto es la que provenga de una cuchara, o, a veces, un tenedor. Nada más. Nada para chupar, ni dulce, ni salado, ni duro, ni blando. No es un tema de deglución, casi no se ahoga con nada y tolera texturas bastante grumosas, con partes más duras (arroz semi procesado con crema de espinacas, por dar un ejemplo). El desafío en el que está trabajado nuestra fonoaudióloga es dar ese gran paso que será aceptar la comida como objeto para morder. No es tarea fácil, p...