29/3/15

Entrenamiento marzo 2015

Acabamos de terminar un nuevo entrenamiento de rehabilitación.
Cualquiera podría pensar que después de 6 años de estar asistiendo a estos encuentros, ya no sentiríamos demasiada expectativa ni entusiasmo.
Y aunque uno pueda llegar a la fecha esperada con el cansancio de la vida diaria, con haber comenzado las clases hace muy poquito, las preocupaciones del trabajo y de cien mil cosas; al momento de entrar allí, de reencontrarnos con el entrenador, al comenzar a hablar de las nuevas habilidades de Salvador, de empezar a ver los objetivos que nos planteamos para la próxima etapa, el pensar cómo los lograremos, entender los desafíos y dificultades...el entusiasmo renace. Me lleno de energías, quiero comenzar ya con nuevos ejercicios. Espero ansiosa llegar a casa, ordenar los papeles, pasar en limpio las anotaciones, ver las fotos y los videos, y arrancar!!
Me sigo alegrando tanto de haber encontrado este tipo de rehabilitación, donde puedo entender lo que hago, participar, hacer las cosas con plena conciencia. Darme cuenta siempre y en todo momento qué es lo que está pasando, aún cuando parezca que lo que está pasando no es bueno.
Por ejemplo: este verano puse mucha dedicación a los ejercicios, porque sabía que nos iba a costar mucho sumar horas una vez que comenzaran las clases. Apenas empezaron mis vacaciones, a fin de diciembre me puse la firme meta de hacer al menos dos horas diarias de ejercicios.
A los pocos días comencé a notar que Salvi intentaba una forma de sentarse en el piso distinta, que resultó en un intento de ponerse en cuatro patas. Esto resultó a mediados de enero en un golpe de cara contra el piso, con el que perdió un pedacito de diente.
Cualquiera se amargaría (yo también en una parte de mí). Pero yo no puedo dejar de ver que esto es el resultado de nuevas habilidades que aún no controla totalmente. Y me da una pauta de qué zonas trabajar ahora, en qué poner más énfasis. Me marca hacia dónde vamos, y me llena de ideas y de ganas. Imposible no hacerlo.
Así que todo el entrenamiento se trató de esto: de planificar el futuro de acuerdo al presente. Vamos a trabajar mucho en su cadera y columna, pero también habrá trabajo para los hombros, porque es necesario para este incipiente intento de gateo. Y mil ideas de implementos que podemos usar de manera recreativa pero totalmente intencional, como simuladores de gateo que ya tenemos en mente, próximos a ver la luz.  Seguiremos sumando el valioso aporte de Michelle Turner , cuyas lecciones de movimiento ya vengo aplicando desde hace algunos meses.
En la cuestión de organización, creo que en breve tendremos ayuda externa, ya que los horarios de Salvi y los míos no son muy compatibles este año. Estaré feliz si esto se puede concretar, y les contaré en caso que así sea.
En cuanto a las fotos, siempre aparece algo interesante cuando las hacemos.
Díganme si no es linda esta espaldita:





25/3/15

A gran velocidad

Se pasa mucho tiempo entre un post y otro, y no por falta de noticias!
Las vacaciones duraron lo que un suspiro, y fueron muy bien aprovechadas. El objetivo principal era hacer muchas horas de REB, porque sabía que en cuanto arrancara la actividad laboral y escolar, se me iba a complicar mucho. Ese esfuerzo dio su fruto...y será motivo de otro post.
Lo que hoy les quiero contar es que Salvador comenzó la escuela.
El año pasado nos dimos un respiro, con mucha dedicación a su rehabilitación, a las terapias en el instituto y en casa. Pero para este año queríamos volver a intentar la escolarización, tanto por el estímulo cognitivo en sí, como por la sociabilización.
Estoy muy contenta hasta ahora, ya vamos por la cuarta semana de escuela. Comenzamos con una hora y media diaria, aumentando paulatinamente, y quiero contarles que Salvi va muy contento. Se ha adaptado muy bien a sus seños, a los profes especiales y a sus compañeritos (bueno, salvo alguno que llora mucho, que eso es algo que no puede superar!!)
Lo único que nos complica un poquito es el horario, ya que es en turno tarde. Esto me obliga a salir como flecha de mi trabajo, gracias a la reducción de la jornada laboral de la que soy beneficiaria desde hace muy poquito, llegar a casa, darle su almuerzo y su medicación, cambiarlo y salir volando para la escuela.
Después de las primeras semanas de adaptación, en la que las mamás teníamos que quedarnos por allí cerquita, comencé a volverme a casa, teniendo por primera vez en años, algunas horas libres. El primer día fue muy raro, estar yo en casa sin él, me sentía huérfana. Ahora creo que ya voy encontrando cosas para hacer en esas horas, algunas tan bien aprovechadas como redescubrir los beneficios de una verdadera siesta.
Lo que más feliz me hace es saber que él se siente bien allí, que va y viene contento, que le hablo de sus señoritas y compañeros y me sonríe, en fin, que los objetivos se van logrando.
Es toda una gran experiencia para toda la familia, espero que siga tan contento con el correr de los meses, y que aporte muchas cosas positivas a su desarrollo.


31/12/14

Rápido repaso

Último día del año. Mientras termino con lo que tengo que preparar para la cena, sin intención de hacer balance, las fotos de la compu hacen un resumen del año que pasó.
Las alegrías, las juntadas, las comidas, familia, asados, paseos. Muchas fotos de comidas, de mesas servidas, de Canela, nuestra mascota nueva.
La rehabilitación y sus consecuencias: entrenamientos, difusión, trabajo, el paso por la tele, las fotos para el diario, una meta cumplida y muchas satisfacciones. 
Cumpleaños, festejos pequeños y grandes. La primera comunión de Agus, y toda la renovación espiritual que trajo a nuestra familia. La alegría de la catequesis, del tiempo compartido, de las nuevas amistades.
Y todo lo que no está en estas fotos y fue importante en el año que termina: las actividades compartidas con la Red de Madres de hijos con discapacidad, con los lazos fuertes que se generaron entre nosotras, las movidas solidarias, las donaciones, la contención, la compañia.
Las amigas que este año se fueron, y que estarán siempre en mi corazón: Mary, Alicia y Lucía, gracias por todo lo que me enseñaron.
Doy gracias a Dios por este año más de aprendizaje, por la salud, la familia y los amigos. 
Un año en dos minutos:




Y mañana, ya en 2015 seguiremos aprendiendo!!!