28/1/10

SUM

El cubi-sillón ya no se puede usar más como antes. Salvi creció y está cada vez más movedizo. Sentado en él, si está muy entusiasmado viendo tele se mueve tanto que de repente sus piernas, que se supone deben estar una de cada lado, se ponen las dos del mismo y se va "escurriendo" hasta salirse y quedar en el piso, boca arriba, muerto de risa. Como la bajada es lenta y progresiva no hay peligro de golpes, pero...
Entonces el cubi-sillón empezó a ser usado por Agus para sentarse de las formas más increíbles, de costado, de panza sobre él, etc.
Lo usamos como mesita para apoyar el mate en las horas de ABR.
Apoyamos la merienda de Agus.
Descansamos las piernas en él, cuando estamos sentados en una silla.
Y ahora, otro uso más:







Si, realmente el cubi-sillón es un SUM: "Sillón de Usos Múltiples".


24/1/10

Semillas y cosas raras

En lo que va de las vacaciones me ha tocado varias veces conversar con gente que se queda un poco sorprendida cuando sale el tema de las comidas y se menciona (o yo menciono, mejor dicho) alguna "cosa rara" como la quinoa o semillas de chía o algo similar. Esto me demuestra algunas cosas:
  • La gente se apega a comidas que han comido siempre, difícilmente se atreven a probar algo nuevo porque sí, porque les llame la atención o por curiosidad.
  • Todo lo que no está dentro de lo acostumbrado se convierte en "raro", "alternativo" o "moderno"
  • Mis amigos leen poco mi blog! Varias veces ya he escrito sobre estos temas y sin embargo veo que algunos nunca supieron de la existencia de algo como el amaranto. Muy mal por parte de ellos.

Respondiendo a todo esto:

  1. No consumo ninguna de estas cosas por "rara", "alternativa" ni "moderna". Simplemente he llegado a buscar y a conocer productos y alimentos por necesidad. Así como tantos otros que conozco que buscamos alternativas en tratamientos (no digo exactamente medicina alternativa, si no ir más allá de lo tradicional, que no es lo mismo), no he podido quedarme con lo tradicional en alimentación. Me resultaría mucho más fácil lograr que mi hijo y mi familia estuvieran bien nutridos y sanos recurriendo a un frasquito que se compre en la farmacia o en el supermercado, o engordarlos llenándolos de azúcar y grasas, pero realmente no veo nada más lejos de mí que esa opción. Prefiero la salud a todo aumento exagerado de peso, y si es de la forma más natural y menos agresiva en todo sentido, mejor.
  2. Me da pena que la gente en su mayoría no se atreva a hacer cosas (como probar algo) porque nadie se lo recomendó, me mata esa falta de curiosidad o iniciativa. No digo que uno deba estar desesperado y se anote en todo lo que ve, mucho menos cuando estamos hablando de salud. Tengo perfectamente claro qué cosas intentar y cuales no, ni hablar de tratamientos, sobre todo aquellos que prometen soluciones mágicas, ni loca. Pero, al menos, tengo curiosidad, trato de informarme, leo, pregunto, busco, no me puedo quedar con la duda. No quiero seguir haciendo lo que hace todo el mundo porque sea la costumbre, dentro de poco prometo escribir sobre la elección de tratamientos médicos y este tema de lo tradicional y lo alternativo. En cuanto a las semillas, por ejemplo, la quinoa y el amaranto formaban parte de la alimentación básica de los pueblos originarios de América, por lo tanto consideradas sagradas para ellos, porque dependían de ellas para vivir. Fue este carácter sagrado el que las condenó a los ojos de los conquistadores europeos, y por ende, fueron desterradas, prohibidas, olvidadas. 500 años son suficientes.
  3. Ninguno de estos alimentos es una solución mágica a ningún problema, ni es mi idea al buscar alguno de ellos. La idea es lograr una dieta equilibrada, variada y completa, buscando evitar aquello que pueda resultar más nocivo (por ejemplo: proteínas animales) y reemplazar estos nutrientes por otros de mayor calidad.
  4. Perdono a mis amigos y conocidos por no leerme todo el tiempo. Sé que muchos de ellos dan una pasadita de vez en cuando, y la mayoría da un leída rápida y sobre todo miran las fotos. Los entiendo, yo tampoco tengo tiempo para hacer todo lo que quiero, y de todos modos, las fotos muchas veces dan muestras sobradas de muchas de las razones por las que escribo este blog, por lo que considero que la misión está cumplida. Pero ahora viene la lección y la próxima vez que los vea personalmente o nos "mailemos" no quiero que nadie diga: pero, que es eso de la quinoa?. Estamos? Este post es un poco largo y tiene varios links, así que leánlo cuando tengan un tiempito largo.

Sobre las semillas hay algo más de conocimiento, la mayoría de la gente enseguida reconoce las de lino, y muchos las usan contra el estreñimiento, el famoso "tránsito lento", pero sus beneficios van más lejos, como pueden leer en el link.

Las semillas de sésamo las utilizo principalmente por su aporte elevado de calcio, aunque tiene varias propiedades más. Salvi no toma leche líquida, sólo yogures, y cada vez menos, porque lo que voy reemplazando el calcio que no le doy en leche por otros alimentos. Además, las comemos porque son riquísimas, me gustan especialmente arriba de cualquier ensalada, le dan un toque especial al gusto y a la vista.

Tengo en carpeta las algas, que tienen valores altísimos de calcio, estoy recién aprendiendo a conocerlas y prepararlas, ya que por aquí son prácticamente desconocidas. El hecho de que en nuestro grupo de vacaciones hubiera un chileno me aportó algunas formas de prepararlas que estoy por empezar a probar. (Los resultados serán publicados a la brevedad).

Y las estrellas de todo esto, la quinoa y el amaranto.

En este link pueden encontrar la explicación de porqué le digo a Agustín que le hice "comida de astronauta", sin faltar a la verdad y así compenso su inapetencia de algunos días. A él le gusta simplemente hervido, con sal y aceite, como si fueran fideos o arroz. La preparación de estos alimentos es bastante sencilla, requiriendo cuidados mínimos como enjuagarlos varias veces y en lo posible, cocinarlos en agua sin sal o azúcar, y luego agregar los condimentos. Hay muchísimas formas de consumirlos, en preparaciones tanto dulces como saladas, postres, sopas, rellenos, etc. Ayer pasamos el día con amigos, con algunos de los cuales antes habíamos estado hablando de estas comidas "raras". Llevé una ensalada de quinoa preparada con quinoa hervida, zanahoria rallada, pimiento (ají) verde, nueces, ajo y perejil picados, y condimentada con sal, limón y aceite de oliva. De los 30 que éramos a comer, ninguno de ellos la había probado nunca, excepto mi familia. Les encantó a los 30. Buen resultado, no?

De los germinados, o los brotes, les cuento más adelante, porque aún están en etapa experimental.

20/1/10

Texturas II




De nuestras vacaciones, otro motivo más de alegría: confirmar mejorías.




Los cambios en las posturas ya eran bien evidentes, casi no hubo sorpresas.




Respecto a los trastornos de integración sensorial, sobre los que ya he escrito, tenía muchas expectativas respecto al contacto inevitable con la arena. En nuestras anteriores vacaciones en la playa, hace dos años, cada vez que ponía a Salvador a jugar en la arena, lo hacía interponiendo un toallón entre sus juguetes y la arena, ya que le era evidente que el contacto con esta textura le molestaba y mucho.




Ahora, a pesar de que por momentos todavía su cara demuestra algo de desagrado, se animó a jugar más, a buscar caracolitos semi enterrados, a levantarla y volverla a tirar.




Para cualquiera, sería la reacción normal de cualquier niño en la playa. Para nosotros significa un gran progreso en lo sensorial, relacionado además con la alimentación, EL tema. Es claro que si uno no tolera el contacto con algunas texturas en el cuerpo y la piel, dificilmente acepte este tipo de texturas con la boca, primer órgano de reconocimiento del mundo. Difícilmente un niño que rechace texturas granulosas con las manos, se lleve un pancito o una galleta a la boca. ¿Se entiende por qué es tan importante?



videoVersión 1

videoVersión 2

Me avisaron que algunos no pueden ver el video, así que lo subí desde otra máquina. (Es el mismo)

18/1/10

Vacaciones

Y aquí está, el resumen de nuestras vacaciones, en imágenes. Estoy muy feliz de poderlas compartir con todos. Estábamos tan entusiasmados con estos días de descanso, nos hacían mucha, mucha falta. Yo sé que las vacaciones son un invento moderno, no creo que uno no pueda vivir si irse unos días lejos y gastar plata en algún lugar exótico, volver contando maravillas y mostrando fotos. Pero este año, realmente quería que nos fuéramos de casa, que vieramos otras cosas, comer distinto, levantarnos a cualquier hora. Muchos podrán pensar que esto es bastante frívolo, que hay muchos gastos por delante, deudas incluso. Pero si no viajábamos, por ejemplo, mi marido no paraba de trabajar. Yo puedo tomarme unos días sin trabajar, quedarme en casa y disfrutarlo, pero como él hace su trabajo en casa, es imposible que deje de hacerlo sin irse.
Todo fue excelente, el lugar, el clima, la gente, los amigos.

El viaje. A la mayoría de los que vivimos de este lado de la Cordillera nos encanta la playa, será porque la tenemos tan lejos. El Atlántico, a un mínimo de 1000 km, el Pacífico, mucho más cerca, pero claro, justamente hay que cruzar la Cordillera. La espera de horas en la aduana, en plena altura, es una clásica tortura para argentinos y chilenos todos los veranos y fines de semana largos. Nuestro temor era que Salvi se pudiera descomponer o algo por el estilo, pero tuvimos mucha suerte tanto de ida como de vuelta. Finalmente ya del lado chileno, apenas pudimos ver el mar, Agus empezó con la preguntita: Ya llegamos?, repetida mil veces hasta que finalmente llegamos a La Serena, varias horitas después.


El departamento. Hermoso. Perfecto. Pequeño, pero muy bonito. Nos sentimos a gusto al instante. Y lo mejor de todo, la vista bellísima. Dormirse y despertarse escuchando el sonido de las olas rompiendo, no tiene precio.



La playa. Apenas dejamos los bolsos corrimos al agua, deseperados. La mismísima playa frente al departamento era muy linda. Allí estuvimos algunos días, otros nos dedicamos a conocer otras: Peñuelas, Totoralillo, Guanaqueros. Al final, la favorita fue Totoralillo, que tiene una arena muy blanca y suave, aunque las olas pueden ser bastante fuertes. Descubrimos que Salvi empezó a disfrutar el contacto con la arena, jugó ratos larguísimos levantando puñaditos y se reía mucho cuando nos tiraba arena a nosotros y lo retábamos.


Otra evidencia de sus progresos: sentado solito en la arena, manteniendo el equilibrio por algunos minutos. Juntaba caracoles, los ponía y sacaba de un lado para otro.


Enseguida todos nos adaptamos a la buena vida. Después de 2 o 3 días, Salvi entendió que el mejor horario para hacer la siesta era apenas llegábamos a la playa. No importaba el ruido, lo protegíamos del viento y del sol, y allí descansaba, al despertar, merienda, y luego a jugar y disfrutar.


Los amigos. Buena parte del éxito del viaje, fue estar muy bien acompañados. Lamentablemente no pudimos vernos con ninguno de nuestros amigos chilenos, quedará para la próxima. Pero ya sabíamos que viajaban hacia la zona Ariel y Andrea, los padrinos de Salvador, con sus hijos. Lo que no sabíamos es que ademas iban algunas familias más, amigos de ellos, con los que enseguida formamos un grupo lindísimo, con chicos de las mismas edades, y empezamos a ponernos de acuerdo para ir a la playa formando verdaderos campamentos de 30 personas. Entretenimiento, charla y mate garantizados.



Cumpleaños de Salvi. Nosotros que pensábamos que podía llegar a ser un cumpleaños algo solitario, en un par de días organizamos almuerzo (paella, que hizo mi marido, con mariscos fresquitos) y pileteada para todo el grupo. No pudo estar mejor. Yo, la fanática de los festejos de cumpleaños super organizados, creo que voy a cambiar de opinión: más improvisado, mejor sale. Y el cumpleañero lo disfrutó a full, no paró de reirse en toda la tarde, comió muy bien, y al momento de soplar las velitas, metió la mano en la torta, ji, ji. (Pucha, la foto no salió).



Paseítos. No hubo muchos paseos turísticos. Nuestra necesidad básica era el mar. Fuera de eso sólo visitamos el centro de La Serena, el Fuerte de Coquimbo y la impresionante Cruz del Tercer Milenio. Visitas a centros comerciales, casi nulas. No hay caso, Salvi detesta estar encerrado haciendo compras, y Agus se pone insoportable, quiere comprar todo lo que ve.

Conclusión: mucho descanso, diversión, risas, alegría, sol, agua de mar. Las disfrutamos mucho, muchísimo. Y lo importante es que volvimos recargados, con muchas pilas, con ganas, con proyectos. Ojalá la carga de energía se nos haya acumulado en el cuerpo y nos dure todo el 2010.










16/1/10

Poniendo los pies en 2010

Como estoy poniendome al día, voy a ir por partes, primero lo primero, y más tardecito cuento de nuestras vacaciones (excelentes por cierto). Antes quiero escribir un poquito sobre el comienzo de este año.
Muchas veces me ha causado gracia cómo la gente hace un montón de proyectos cuando empieza un nuevo año, muchos de los cuales son alegremente olvidados en los primeros meses, a veces generando culpas y frustración por no poder llevarlos a cabo.
No sé si será que me estoy poniendo vieja, pero éste inicio me agarró a mí, y en la cabeza me están dando vuelta muchos planes, proyectos, ideas, etc. Espero que no me pase lo de la frustración. Previniendo esto, tengo bien claro que no tengo por qué concretar todo en este mes de enero, ni al corto plazo.
En realidad, muchas de estas ideas no son ni siquiera proyectos, si no planes de cómo organizarme mejor, para poder realizar cosas que ya hago con menor esfuerzo y mayor disfrute, mío y de los que me rodean.
Una de las claves es mayor organización en lo cotidiano. (Máááásssss?????). Y sí. Volví a confirmarlo en las vacaciones, cuanta mayor organización y planificación previa he tenido, más fácil me resultan las cosas después. Si no hubiera pensado con tiempo muchos detalles, por ejemplo, Salvi no hubiera seguido con la alimentación que normalmente hace en casa durante las vacaciones: el control sobre los alimentos que se ingresan a Chile es bastante estricto, no se pueden pasar derivados animales ni vegetales, envases abiertos de nada, nada sin etiquetas de control, etc. Muchas de las cosas que Salvador come las compro en dietéticas, pesadas y embolsadas en el momento, sin ningún tipo de etiquetas (semillas de lino, sésamo, chía, quinoa, amaranto, müeslix, frutas secas, miles de etc.). Además había que tener en cuenta que viajamos el 1 de enero, por lo que no encontraríamos al llegar muchos negocios abiertos, incluso en los días siguientes, no fue facil conseguir algunas tipos de verduras frescas. Por lo que esto lo tuve que pensar a mediados de diciembre, antes de la locura de compras de las fiestas, de tratar de conseguir algunos de estos productos en supermercados, en cajas o paquetes cerrados, con todas las etiquetas posibles. Gracias a esto, al llegar, con todos los comercios cerrados, pude hacer algunas comidas de las acostumbradas, hasta poder comprar de nuevo.
La alimentación es una de las cosas en donde la planificación más me hace feliz. Y no se contrapone de ninguna forma a la variedad que me gusta en las comidas. Es sólo pensar en esta variedad con más tiempo de anticipación, para tener todo lo necesario, listo y a mano. Recordar, por ejemplo, la noche anterior, remojar quinoa, para que se pueda comer al mediodía siguiente, aunque llegue a las 2 de la tarde, si está remojada, en unos minutitos se cocina y está lista. Quizá hacer un listado de todas las comidas de la semana sea un poco extremista, pero me gusta la idea. Si se hace con inteligencia, se aprovechan mejor las cosas que ya tenemos, para que no haya desperdicios innecesarios, o se pueden organizar las compras en base a la lista de lo que queremos comer, y así no se frustra una comida porque nos faltó un ingrediente.
Espero entonces que este año comamos mejor, todos en esta familia. Hay algunos que tienen que bajar de peso, otros subir, Agus tiene que aceptar algunas cosas más y olvidarse de otras (malditas salchichas!). En él ya hay algún progreso: anoche cenó una ensalada que armó él mismo con quinoa, zanahoria rallada, huevos de codorniz y granos de choclo.
Pendiente: cuando algo no sale como lo esperaba, no sufrir, y adaptarme a lo que se puede.
El orden pisando fuerte. Cuando empecé a armar valijas, encontré ropa que ya no usamos, a pesar de que siempre estoy dando y que creo no guardar nada que no necesito, aparecieron cosas que a Salvi ya no le andan, ropa mía que hace años no me pongo, etc. En el mismo momento las fui dejando aparte. Fuera, se van, que le sirvan a alguien, de nada vale tener cosas colgadas que otra persona puede estar necesitando. El rubro juguetes también va a sufrir una merma importante. Hay por todos los rincones, muñecos de peluche, autitos, pelotas, salvavidas!, juguetes de bebé, pedazos rotos, inservibles, cosas que nadie en la casa va a volver a usar. La mesa de ping pong no la usamos nunca, y ocupa muchísimo lugar. Hay un auto a batería que les queda chico a mis hijos y mi sobrino, un triciclo y una bicicleta que nadie usa. Fuera, se van, los que puedan regalarse, se regalan. Los que tengan que esperar que nazca un sobrino o un nieto para que les den uso, irán a estar guardados donde haya más espacio.
No lo voy a hacer en un día, ni en dos, pero va a haber más limpieza y más orden en esa habitación, sí o sí. Y en el resto de la casa también. Hay cosas nuevas en el comedor, rincones para arreglar, mucho, mucho para tirar. Por qué tengo tantos papelitos en los imanes de la heladera???? Almanaques de años terminados, fuera! Fotos desteñidas, chau! Orden. Limpieza.
Otro tema de los niños: sí o sí a dormir los dos en su pieza. (Anoche lo logramos casi completo!) Durante las vacaciones hubo ensayo, dormían casi toda la noche cada uno en su cama, la de Salvador era una de esas que se sacan de abajo de la otra, por lo que no había peligro de caída. Algunas veces, la mayoría, Agus se nos aparece en nuestra cama a cualquier hora de la madrugada. Estamos en plena etapa de terrores nocturnos. Reales o no, sirven de excusa para meterse en la cama de los padres. Hasta ahora, hemos hecho la vista gorda, por cansancio, porque cuesta mucho levantarse y acompañarlo de vuelta a su cama cuando hay poco tiempo para dormir, para no hacer diferencias si Salvi ya estaba en nuestra cama. En fin, se terminó, ley pareja, los dos a sus camas. Anoche los acompañé, acosté a Salvi en la cuna (le está quedando chica) y me acosté con Agus, que en 5 minutos estaba dormido. El enano me dio un poco más de trabajo, en un momento creí que lo lograba, dormirse solo, sin tocarlo, sólo le cantaba bajito. Pero al final lo tuve que alzar unos minutitos, acunarlo un poquito y se durmió. Lo acosté y recién se despertó a las 7 de la mañana, lo llevé a mi cama y allí siguió durmiendo hasta la hora de levantarse. Agus se apareció en la madrugada, lo dejé un ratito con nosotros, pero después lo acompañé de vuelta a su cama y allí está. Espero que me dure el impulso y siga teniendo fuerzas para hacer esto, hasta que se acostumbren. Creo que es importante que todos descansemos bien, en este año de cambios (escuela primaria para Agus, jardín para Salvi).
Siguiendo con esto de dar orden y organización a todo, cuando ya retome la rutina ABR (estábamos de vacaciones, 2010 está virgen de ABR!), probablemente baje de la meta de las 3 horas diarias o, más probablemente, decida que haya un día libre a la semana, tanto como para que yo descanse o haga otras cosas, como para que el resto de la familia también me pueda disfrutar más relajada, con la mente en otra cosa que no sea cumplir, cumplir, cumplir.
Entre estas cosas nuevas hay una técnica de sanación integral (espiritual y física) a la que quiero dedicarle algo de estudio, porque quizá se lo merezca. Epa!!!! No todo podía ser racionalismo en la vida!!