29/3/10

Reporte actualizado

Desde ayer ya Salvi no tuvo fiebre.
Hoy pudimos ver a nuestro pediatra. Me dio la sensación de que él no hubiera elegido ese antibiótico, pero dado que nos ayudó a controlar la fiebre no se lo quitó, sí ajustó la dosis al mínimo, por la intolerancia gástrica que demostró.
Con la dieta hemos estado un poco mejor en este sentido también (hasta ahora una sola deposición hoy), aunque aún persiste la molestia.
También tuvo más apetito hoy, lo cual nos viene muy bien, después de tanto desgano y vómitos, seguramente ha perdido algunos preciados gramos. (No he tenido ánimo de pesarlo y bajonearme).
Respecto a su ánimo, el pobre le pone toda la onda posible, porque lo que es el cuerpo, parece que le hubiera pasado una aplanadora, como siempre que ha estado unos días con fiebre. Pocas veces yo he estado así, pero me acuerdo de la última vez que me pasó, ya adulta, y uno siente como si lo hubieran apaleado. Espero que prontito se empiece a sentir mejor!!!
Nota: al cierre de esta edición, se sumó otra deposición. Teniendo en cuenta que ayer fueron 4, y hoy solo dos, estamos el doble de bien!!!!

28/3/10

Crónica de una peste anunciada

Varios días de estornudos aparentemente alérgicos tenían que tener un desenlace. He aquí el resumen de los últimos 5 días, que de a ratos parece que fueron cien.
Miércoles 24. Por la mañana. Salvi está malhumorado, no le gusta nada, nada lo entretiene. Come poco. Duerme poca siesta. Por la tarde sigue el malhumor. A las 20:30 lo baño luego de tomarle la temperatura, tiene 38.1ºC. Le doy un antifebril, lo vomita al ratito, con muchísimo moco transparente. Lo voy a cambiar, y a darle otro baño. A las 20:52 convulsiona. Intentamos mantener la calma, le realizamos algunas fricciones con paños fríos en todo el cuerpo, pero por si acaso dure mucho partimos al hospital. La convulsión termina sola, en el camino, no duró ni 10 minutos, pero vamos igual, para que lo controlen. Lo tienen un par de horas en la guardia, donde logran bajarle la temperatura con dipirona vía intramuscular. No vuelve a vomitar, ni a convulsionar, por lo que nos dejan irnos, con la recomendación de mantenerle la temperatura por debajo de los 37.5ºC. La tarea de toda esa noche fue colosal. Los antitérmicos vía oral parecían no hacer ningún efecto, por lo que nos la pasamos entre la bañera y los paños de agua fría en todo el cuerpo, sin dormir, ni él, ni yo.
Jueves 25. Entre las 7 y las 10 de la mañana la fiebre nos da una tregua y podemos dormir. Come poquísimo, sí toma mucho líquido, aunque le cuesta tragar, y está nauseoso. Se duerme temprano, antes de almorzar y para las cuatro de la tarde otra vez le sube la temperatura y vomita el antitérmico, por lo que lo llevo otra vez al hospital para que se lo inyecten. Allí, la médica de guardia le ve la garganta muy irritada y nos receta un antibiótico para evitar mayores complicaciones. Toma la primera dosis a las 19 horas, y no sé si debido a eso, pero tenemos una noche más tranquila. En todo el día creo que comió el equivalente a 2 yogures chicos.
Viernes 26. Tiene (tenemos) una mañana medianamente en paz. Almuerza poquito y vuelve a tener algunos graditos de fiebre en la tarde. Lo raro es que los antitérmicos tardan demasiado en hacer efecto. Después de pensarlo un poco llegué a la conclusión de que quizá esté manejando dosis bajas. Un tema para consultar con el pediatra cuando lo vea. Creo que la dosis del antibiótico de las 19 la debe haber eliminado en algún vómito, porque la noche volvió a ser difícil, yendo de la cama a la bañera...
Sábado 27. Más de lo mismo, sólo que no espero a que la fiebre suba, apenas pasa de los 37.4ºC ya está tomando alguno de los remedios, pobre enano, pero así no se demora tanto en bajar. Está un poco mejor de ánimo, un poco; y con un poquito más de apetito. El antibiótico tiene el efecto de aligerar su intestino de más, con las consecuencias esperadas e indeseables, pero necesarias para eliminar los bichos. Lo he bañado tantas veces en estos días que está transparente. Tiene los horarios de dormir y comer todos mezclados. Se duerme a las 22, casi sin cenar, porque se cae de sueño.
Domingo 28. Se despierta a las 5 de la mañana, tiene 37.5ºC, le doy el antifebril y no vuelve a dormirse. Lo intento todo, lo paseo, le canto, le doy agua, le doy leche, jugo, etc. Mucho rato después se me ocurre preguntarle si tiene hambre. La sonrisa es enooorme. 7 de la mañana y desayunando...Después hace caca otra vez y se duerme. Luego del 2º desayuno, a las 10 de la mañana ha estado mucho mejor. El apetito ha aumentado un poco, aunque la dieta está muy restringida a arroz, zanahoria rallada, manzana oxidada, etc. todo sea por cortar con la diarrea. Después de una buena siesta, a un horario normal, también el ánimo ha vuelto casi a la normalidad, está contento, mira sus cosas favoritas en la tele, se ríe, grita y se enoja cuando quiere que le cambiemos el canal. Como diría mi marido: Salvi, has vuelto a ser vos.
Como todo tiene su lado bueno y malo, digamos que lo malo fue lo que ya conté. Lo bueno:
Agus, siempre Agus. En la emergencia, se vistió solo en segundos (acababa de bañarse), a la pasada manoteó unas galletitas y fue el primero en subir al auto. En los días siguientes fue un hermano mayor consagrado, cariñoso, divertido para hacer reir a Salvi, todo un señor.
Otra incondicional de siempre: mi mamá, siempre lista para venirse a mi casa, para darme una mano con Agus, la comida, la casa, mientras yo tenía a Salvi a upa, 24 horas al día.
Y una ventaja dentro de las desventajas: la convulsión que, como siempre fue leve, corta y terminó sin intervención nuestra, y que tiene un motivo: la fiebre. Al menos no da esa sensación de inseguridad de las que no tienen un motivo claro, uno puede estar más prevenido, uno tiene algo para hacer, por ejemplo, evitar que la temperatura se pase de cierto límite. Y yo, mientras en la guardia esperaba que le bajaba la tempertura, le miraba lo linda que está su espalda, fruto de ABR, cómo sería que estaba de tranquila.
Espero que sigamos mejorando, mañana hay que volver a trabajar!!!

20/3/10

La semana en fotos y palabras.

En la semana que pasó tuvimos: guardia de hospital, dulce de uva, juegos de computadora, sobrecarga de trabajo, pedir tarea a los compañeros, llamar a la abuela para que se quede en casa...qué más?
Vamos por partes:
El lunes Agustín, que había estado el domingo con muchos estornudos y mucosidad, empezó a toser. A la tarde, broncoespasmo, a la tardecita a la guardia. Diagnóstico: neumonitis. Antibióticos y broncodilatador. No sé si era para tanto, pero el broncoespasmo, con mi infancia de dificultades respiratorias, no me da para tener paciencia, no puedo verlos haciendo fuerza para meter el aire en los pulmones. Por suerte respondió rapidísimo a la medicación, pero de todos modos faltó tres días a la escuela, para no exponer a sus compañeros a la posibilidad de contagio. Esto significó tener que llamar a mi mamá para que se quedara con él en casa, lo mañoseara como se debe, le hiciera sopitas y meriendas especiales, en mi horario de trabajo. En las tardes, tuve que pedirles la tarea a sus compañeros, ya que están en plena etapa de diagnóstico, y no podía dejarlo tantos días sin hacer nada. Esto me sobrecargó: no es lo mismo poner a un chico grande a copiar deberes, que a uno de 1º grado, hay que copiar todo uno mismo, leerle la consigna, convencerlo de que hay que hacerlo, y finalmente corregirlo. Nuestras horas de ABR, sumaron minutos de tortuga.
Las fotitos que siguen son de Salvi trabajando en el jardín (Gracias Ceci!). Me encantó verlo, hay cosas que me sorprenden de su postura y su actitud, me muero de ganas de poder estar viendo todo eso que hace, sin que él me viera, me cuesta mucho esto de dejarlo solo, de que aprenda cosas sin mí. (Todavía me cuesta con Agus, lo torturo todo el tiempo para que me cuente más y más cosas de la escuela!). Pero entiendo que es parte del crecimiento, y lo tendré que aceptar, tarde o temprano.




Y la última foto es del dulce de uva que Salvi y sus compañeros prepararon en el jardín esta semana. De esto les puedo contar que estaba delicioso, tendremos que pedirle la receta a las seños. No tengo una foto de la elaboración o la participación de Salvi en esto, pero sí tengo una prueba irrefutable: cuando fui a lavarle el guardapolvo, me encontré un grano de uva aplastado en el bolsillo ;)








15/3/10

Comparación de darse vuelta

No sería yo si no tuviera imágenes para comparar. Para que puedan disfrutar como nosotros de este "darse vuelta" en la cama, pueden ver aquí, como lo hacía Salvador en diciembre de 2008, antes de empezar ABR. En esos momentos se me ocurrió registrar en fotos y videos muchas cosas de la vida cotidiana, porque uno olvida muchísimos detalles de cómo se hacen las cosas. Como se puede observar, Salvador era capaz de girar sobre su cuerpo, pero moviéndose con mucho esfuerzo, en bloque, rotando sobre su lado izquierdo, éste completamente inmóvil:







Vuelvan a ver ahora el giro actual, con participación de todas las partes del cuerpo, articulaciones de codo, hombro, cadera, rodilla. Todo se usa, hasta su lado más débil, lo que le permite levantar el tronco y la cabeza. Toda la postura se convierte en algo más interesante, más útil para intereactuar y jugar.


Como bien lo pensaba en el momento en que filmaba ese primer video, los cambios en Salvi más que de pasar de "no hacer" a "hacer", fueron más de "hacer de una manera" a "hacer de una mejor manera". En fin, de todos modos: UN PLACER!!!!!!!!!!!!!!

14/3/10

¡Vale la pena!

Por cosas como estas vale la pena hacer ABR.
Vale la pena someterse a una rutina diaria larga y exigente.
Negarse a un descanso, a dejarse llevar por las ganas de no hacer nada.
Tomar las riendas de la rehabilitación, informarse, aprender y entender, en lugar de sentarse a esperar que otros lo hagan.

Como no hice el resumen de las 800 horas de ABR, valga el video como celebración de las 837 que ya hemos logrado sumar, minutito a minutito.
Yo creo que vale la pena y mucho. ¿Alguien opina lo contrario?

12/3/10

Para ponernos al día

Como se habrán dado cuenta no he escrito mucho últimamente, por varios motivos.
Uno importante es el terremoto en Chile. ¿Qué tendrá que ver? dirá más de uno. Pero es que pocas cosas son más conmovedoras que ver a nuestros amigos sorteando situaciones tan difíciles. Catástrofes ocurren día a día en todo el mundo, pero que pasen casi en la puerta de tu casa, o a gente que conocés, hacen que uno las viva casi en carne propia. Sinceramente no me daba por ponerme a contar cosas de nuestra pequeña rutina, cuando hay personas que son muy cercanas que hasta hace unos días tenían una vida tranquila y "normal" y hoy viven en una carpa, sin luz, o sin agua. Confío en que lo más pronto posible puedan brindarse soluciones valederas y duraderas a todas estas familias que hoy sufren. La solidaridad, la clásica fuerza chilena, la fe, el trabajo y la esperanza, a la orden del día.
Otro motivo es que de a poco estamos afirmándonos en la rutina anual, lejos ya de las vacaciones. Hay mucho trabajo en el ámbito estrictamente laboral, pero también en casa. No ha sido tan difícil, pero hemos tenido que ajustar a los horarios escolares nuestros horarios de comidas, sueño, ABR, son varias cosas. Agustín está madrugando, y sigue sin dormir siesta, por lo que a las 10 de la noche cae desmayado, lo que quiere decir que a más tardar a las 9 deberíamos estar cenando, luego de que los dos niños se hayan bañado, etc., etc.
Salvi se ha adaptado muy bien al jardín, todavía en horario reducido. La semana que viene irá por dos horas y media cada día, y la siguiente tres. Sigue sin extrañarnos, y según me cuentan, muy integrado a las rutinas que se van armando. Incluso protesta si en la logísitica de la salita se demoran en sumarlo al grupo cuando van a comenzar alguna actividad. Sí me está dando un poquito más de trabajo para dormir a la noche, quiere que lo duerma en brazos, cuando ya estábamos acostumbrados a dejarlo solito en la cuna, algunos cariñitos, y hasta mañana! Supongo que se nos va a facilitar cuando tenga su propia cama (ya está encargada!), ya que la cuna le está quedando muy chica.
Esta semana también tuvimos control con el pediatra. Los encontró perfectos a los dos. (Mamá orgullosa :) Yo sé que mi enano hermoso es un sol, pero me encanta que me lo diga el pediatra, ji, ji. Me encanta que diga que su evolución no es lo que está acostumbrado a ver, que no es lo que se podría haber supuesto por el historial de su nacimiento y complicaciones de la prematurez (Es genial escapar de la estadística!). Me encanta que me diga que le dio nuestros datos a un colega suyo que ha tenido un bebé prematuro y con complicaciones, para que podamos contarle nuestra experiencia con ABR.
Apenas entramos y el pediatra me preguntó cómo andábamos, le dije "Bien, todo normal, tranquilo...bueno, Salvi empezó a ir al jardín, está empezando a hacer caca sentado en el baño, se queda sentadito casi solo..." mientras el enano estaba precisamente sentadito casi solo, los pies colgando de la camilla, mientras yo sólo le sostenía la mano izquierda, suficiente para mantener el equilibrio. El pediatra se empezó a reir, eran muchas novedades, y yo lo veía todo normal, ja, ja. La frutillita de la torta, fue cuando le preguntamos si le gustaba ir al jardín, y sonrió con una sonrisa gigante: qué placer!!!
Agus también está muy bien, pegó un estironcito en el verano, y todos los controles están bien. La semana que viene los llevo al odontólogo, también por control (por primera vez, ups!) Parece que éste año estoy haciendo los deberes, si voy yo también al ginecólogo y odontólogo será cartón lleno.

1/3/10

Primer día de clases

Fue muy emocionante el primer día de clases. Yo no había pensado demasiado en la ceremonia, me ocupé de que todo estuviera en su lugar, la mochila con todos los cuadernos y útiles, la ropa, la merienda. Lo levanté bien temprano a Agus, y me lo llevé para la escuela, pensando en que lo dejaba instalado, un beso y el deseo de buena suerte, y listo.
Me olvidaba que el ciclo lectivo se inicia con un pequeño acto: todos los alumnos de la escuela formados en el patio, todos los directivos y docentes, muchos padres. Los chicos que empezaban hoy el primer grado esperaban en el patio del jardín, con las que fueron sus maestras estos años. Entonces la directora les dio la bienvenida, y los hicieron entrar por el centro de toda la formación, cada uno tomado de la mano de uno de los alumnos de los grados superiores, que de esta forma les daban la bienvenida a la "escuela grande". Primer nudo en la garganta.
Después lo tradicional, la entrada de los abanderados, izar la bandera. Otra emoción. El Himno Nacional y Aurora, con música de fondo tradicional de nuestro norte, muchos instrumentos de viento, muy bonito. Imposible no emocionarse.
Después algunas palabras de los directivos, y cada uno a su aula.
A los padres de los de primero nos hicieron entrar con los chicos, para verlos instalados y hasta realizar un pequeño trabajito en conjunto. Luego, ya los dejamos en manos de su nueva maestra.
Como otras veces, me sorprende gratamente el ambiente de la escuela, la preocupación por la contención emocional a nuestros chicos, el cuidado por las transiciones, el acento en lo afectivo. Sigo confirmando que fue una buena elección.
Algunas fotos del día inolvidable:



Primero de su grado en llegar a la escuela, con la campera manoteada a último momento (Le queda muy chica!!!!!)



Amigos del alma: Agus y Manuel


Dentro del aula



El trío terrible: Juan Cruz, Manu y Agus (Portensé bien, por favorrrr!!!!!)

Terminando el primer trabajito, y ahora, mamá se va.
Estos días han sido mucho soltarles la mano a mis hijos.