30/1/12

Turismo accesible

Vacaciones
Parte 3. Accesibilidad




Tuve tiempo de hacer algunas observaciones sobre los lugares que conocimos en vacaciones, y las facilidades para las personas con discapacidad.



Soy consciente de que aún podemos hacer muchas cosas con Salvador que el día de mañana serán muy complicadas o imposibles. Todavía podemos llevarlo en brazos (un ratito corto), o arrastrar su cochecito por la arena o por terrenos difíciles, pero cuando sea mayor y pese más no habrá más alternativa que limitarse a lo que la accesibilidad de los terrenos nos lo permitan. La idea de la accesibilidad en arquitectura y diseño es una tendencia que aunque está en crecimiento debe ser fuertemente apoyada para brindar igualdad de oportunidades de tránsito, esparcimiento, educación y trabajo para todas las personas por igual.



Por esto, remarcar dónde hemos encontrado mayor accesibilidad sirve como ejemplo para quienes tienen en sus manos diseñar espacios públicos o privados, en este caso, turísticos.

Ruinas de San Ignacio, Misiones, Argentina:



La persona con discapacidad y un acompañante no pagan entrada. Todo el trayecto a recorrer se puede hacer con total comodidad, con rampas donde se necesitan, tanto dentro del museo cerrado, como en el predio a cielo abierto. También hay baños adaptados. En la segunda foto se puede ver a Agustín en uno de los puntos donde se puede acceder a grabaciones en distintos idiomas con información relacionada con las misiones jesuíticas en general y San Ignacio en particular, para los no videntes. Un paseo excelente.

Parque Nacional Iguazú. No es lo mismo hacer accesible un edificio en la ciudad que adaptar cada punto de la naturaleza a las necesidades de todos, más aún cuando el paisaje es particularmente accidentado y cuando en esos accidentes radica lo más esplendoroso de su belleza. Más mérito entonces una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo que facilita a las personas con discapacidad el disfrute de este espectáculo. Hay estacionamiento reservado para el vehículo en que uno llegue al Parque. Una vez adentro, la persona con discapacidad no paga entrada. En el trencito en que se accede a los diferentes circuitos posibles, el primer asiento de algunos vagones (no estoy segura si eran todos), se rebate para hacer lugar a una silla de ruedas, como se ve en la foto:


Al descender del tren, se pueden elegir los recorridos a hacer. Algunos son complicados, ya que en hay puntos donde se camina literalmente por las laderas de piedra, por escalones, pero el más importante, el que lleva a la Garganta del Diablo, que es el salto más imponente, es sólo cuestión de caminar por pasarelas sin ningún inconveniente:






Así, por las pasarelas, se llega justo hasta ahí, al lugar más típico de las Cataratas:






Ahora, claro, si uno de todos modos no se resigna a los circuitos más tradicionales y moderados, y tiene fuerza como para cargar el carrito en los lugares complicados, puede incluso darse un chapuzón con toda la energía de agua del Iguazú. Incluye recorrido en camión, escalones varios y gomón.
 Como ya lo dije, lo podemos hacer todavía porque Salvi es chiquito y disfruta mucho de las aventuras. Es de destacar la amabilidad tanto de la gente del Parque como de los ocasionales compañeros de travesía, siempre dispuestos a colaborar.
Otra cosa para mencionar, es la cartelería dentro del parque, con información sobre la fauna y flora, por ejemplo, con fotos, mapas, e infogramas, y una sección en braile.


Una vez en Brasil, tampoco tuvimos ningún inconveniente. No sé cómo será en las grandes ciudades, ya que nuestras vacaciones estaban planeadas como descanso en la playa, pero no creo que tenga que haber diferencias: en cada lugar hay estacionamiento reservado (y desocupado!) para el vehículo de la persona con discapacidad, hay cajas identificadas en los supermercados para darles prioridad, etc. Me llamó la atención la palabra con que se nombra a las personas con discapacidad: "deficiente", y estuve tratando de averiguar si existe otra, pero aparentemente no.

 A mí me resultó llamativa, ya que siempre tratamos de no discriminar ni siquiera con el lenguaje, pero no conozco tanto de portugués como para hacer una crítica al respecto. Lo importante es que se trate de brindar accesibilidad, más allá de la palabra que se use.  Y eso si se siente, en cada paseo, por ejemplo, donde las personas con discapacidad no pagan. O cuando hicimos el paseo en barco pirata, en la zona de Canasvieiras. Además de la amabilidad en el trato, al ayudarnos a subir el cochecito en cada parada, o cuando el capitán explicó las normas de seguridad y la ubicación de los salvavidas, y mencionó que para la colocación de los mismos tenía prioridad Salvador y luego el resto de los niños a bordo. Y todo esto dicho con tanta simpatía y buena onda, que no te hacen sentir marcado solemnemente, sino que tu hijo es un poquito más especial que otro cualquiera, y que se merece esta distinción.  

En Projeto Tamar, el programa de protección de tortugas marinas, también nos pudimos movilizar con mucha facilidad, porque las piletas donde están las tortugas están unidas por un entarimado que las rodea completamente.


Así Salvador las pudo mirar cómodamente, sin que tuviéramos que moverlo de su cochecito:





Y por casa, cómo andamos? Estos días después que volvimos del viaje, pero que aún no tenía que trabajar, he estado caminando un poco por mi barrio, con el cochecito. El barrio tiene unos 15 años aproximadamente, y cuando se hizo el asfalto en las calles internas, la municipalidad hizo rampas en casi todas las esquinas. Sin embargo, recorrer una cuadra caminando puede ser bastante complicado por las diferencias de niveles entre una vereda y la del vecino. Si bien el terreno presenta estos desniveles, que hacen que una esquina de la manzana esté más alta que la otra, creo que se podría poner un poquito más de cuidado en las transiciones para hacerlo más sencillo, (no tantos escalones, más rampas). Como todo creo que cada uno tiene que poner su granito de arena para hacerle la vida mejor a todos.

26/1/12

Comidas viajeras

Vacaciones. Parte 2
Como ya bien saben la comida de Salvi es una de mis obsesiones, por su bajo peso, y porque, aunque siempre pudo alimentarse por boca, no mastica demasiado y su comida debe ser lo suficientemente blanda como para que la pueda deglutir. Por eso, plantearse un viaje donde, entre la ida y la vuelta se pasan 6 días arriba del auto, fue un desafío para lograr mantenerlo bien alimentado hasta llegar al destino de las vacaciones, donde ya se pudiera contar con los elementos necesarios para preparar las comidas que necesita.
Para eso tuve que apoyarme en alimentos envasados y suplementos que normalmente no uso en casa, donde cuento con otras posibilidades.
Para las comidas principales, más que nada los almuerzos, compré antes de viajar los frasquitos de comidas para bebé de las fotos.

Los de la etapa 3, con trocitos pequeños de carne o pollo y de las verduras, mezclados en una salsa o puré, son de la textura apropiada para Salvador:

 Incluso no hace falta parar para comer, los come bien aún con el auto en movimiento. La foto es de la última comida a bordo, bajando las Altas Cumbres en Córdoba, camino de montaña, con muchas curvas.

Además no necesitan frío y a temperatura ambiente son agradables, por lo que tampoco hay que pensar en calentarlos.



Un yogur comprado en una estación de servicio a la pasada en cualquier pueblo, con una medida agregada de Pediasure, hacen un buen postre.

Las meriendas del viaje casi siempre fueron de yogures o postrecitos comprados en el momento, lo que se consiguiera. Hay estaciones de servicio con mucha oferta de lácteos, donde incluso encontré yogures con frutas (tipo griego o con frutas picaditas varias), como para que no extrañara tanto las frutas a las que está acostumbrado.
Para las cenas, como siempre parábamos a dormir en un hotel y en todos había restaurante, le pedía puré de papas, o fideos que se pudieran cortar chiquitos, con algo de pollo. En Posadas, le sirvieron un budín de zapallitos que era una delicia, con una textura suave como la de una mousse y muy sabroso, se lo devoró.
Una vez que llegamos a destino, ya pude empezar a cocinar las comidas de siempre: partiendo desde la sopa con verduras y pollo, para agregarle fideos, vitina, legumbres, variando cada comida. Las meriendas de cereales y frutas secas y frescas. El sabor se adaptó a las frutas que más se conseguían, y que estaban deliciosas: mucha sandía, bananas y abacaxí o ananá (me explicaron la diferencia entre uno y otro, y no la recuerdo!) Y el toque exótico (para nosotros) de la leche de coco, que aquí la conseguimos, pero mucho más cara.  Tiene un aporte calórico alto, pero además tiene fibras y proteínas (y es ricaaaa!!!!)





En Brasil además conseguimos algunas cosas que aquí no hay, como quinoa y amaranto en copos, o harina de quinoa, que todavía no he ocupado. Los copitos me parecieron una excelente forma de agregar nutrición a cualquier comida, de forma muy práctica.

(Tres cucharadas tamaño sopa de amaranto en copos aportan 4.3 gramos de proteínas, 77.7 mg de calcio y 162.3 mg de fósforo, por ejemplo; y la misma medida de quinoa en copos: 4.2 g de proteínas, 21.2 mg de calcio, 11.25 mg de magnesio y 2.5 mg de vitamina C)

Los mismos frasquitos de comida allá los pude conseguir de forma más fácil, hay en todos lados, hasta en los negocios más chiquitos, así que no tuve problemas para programar las comidas del viaje de vuelta, o incluso algún almuerzo improvisado en alguna playa, ya que hasta en las comercios de barrio había para elegir. Me parecieron buenísimos algunos sabores, muy típicos de la comida brasilera:

(De fideos con carne y legumbres, de remolacha con caldo de feijao y legumbres, de yema de huevo con carne y legumbres; los más pequeños en la foto son los que comunmente se consiguen en Argentina: carne y legumbres y pechuga de pollo y legumbres)
La última ventaja de los frasquitos:
una vez desocupados, sirven para traer recuerdos de las vacaciones:

 
Arenita de la playa.


Tierra de Yapeyú

 
Si Salvi aumentó algo en estas vacaciones quizá hayan sido unos tímidos 100 gramos, pero después de tanto desarreglo de horarios y actividades, al menos estoy feliz de que no haya bajado de peso.

23/1/12

Las imágenes

Vacaciones. Parte I

Como ya lo dije, es muy difícil resumir. Estuve toda la tarde eligiendo las fotos (mientras que al mismo tiempo hacía otras miles de cosas: sacar arena y más arena de todo lo que venía en los bolsos, poner ropa a lavar, guardar, ordenar...)
Y para escribir es lo mismo, se me atropellan las cosas en la cabeza, no me quiero olvidar de nada de lo que les quiero contar.
Siempre esperamos las vacaciones con tanta ansiedad, tantas ganas de descansar y de disfrutar después de un largo y trabajoso año. Y siempre las disfrutamos, pero no sé por qué me da la sensación de que estas que acabamos de terminar fueron especialmente lindas.
Será por que nunca habíamos intentado un viaje en auto tan largo, para poder aprovechar y conocer más lugares, en Argentina y Brasil. Era toda una incógnita saber cómo iba a resultar esto, tantas horas diarias de trayecto, tantos kilómetros transitados (fueron más de 6000 finalmente!!!). Y resultó perfecto, no tuvimos inconvenientes mecánicos, hicimos los recorridos que deseábamos hacer, no hubo ningún problema en ruta.
Será que los lugares que queríamos conocer nos encantaron. Nada nos decepcionó: nos encantó atravesar la Mesopotamia Argentina, tan distinto su paisaje al nuestro, nos maravillaron las Cataratas del Iguazú, cruzar Brasil hasta la costa. Y llegar hasta esas playas soñadas, de agua cálida, arena blanca y casi sin olas.
Será que me encanta que Salvi haya disfrutado tanto en el mar. Él, que es tan friolento como su mamá, podía estar ratos larguísimos con el agua hasta el pecho, feliz, porque la temperatura es tan agradable que se siente como estar dentro de una pileta.
Hubo también espacio para la emoción en los lugares históricos que conocimos: las ruinas de la misión jesuítica de San Ignacio en Misiones, y en el trayecto de vuelta, Yapeyú, la cuna del General San Martín. Hermosos lugares ambos.
En fin, hay muchas cosas lindas para recordar de estas vacaciones, y esta entrada es más que nada para compartir un selección muy sintética de imágenes, que espero que les guste.
(Con música)

 
(Recuerden que para ver mejor el video, pueden poner pausa luego de play, esperar un par de minutos, y después volver a clickear play)

18/1/12

Vacaciones 2012. Introducción

Va a ser imposible resumir esto. Decidí que lo voy a hacer en dos o tres entradas, subdividiendo los temas. como verán por el título, ni siquiera empiezo, esto no es ni siquiera Parte I.
La elección de las fotos será todo un trabajo, pero igual tendré que torturarlos, como todo viajero que vuelve a casa y pone a familiares y amigos a mirar fotos y fotos : "Y esta es de cuando vimos...", y los otros al tercer "¡Qué lindo!", ya se aburrieron y tratan de cambiar de tema. Pero lo voy a hacer igual, son hermosas fotos de verdad, y voy a tratar de ser lo más sintética posible.
Y hay mucho para escribir también, además de las fotos. Un viaje de más de 5000 km en auto da mucha tela para cortar: los preparativos, el trayecto, entretener a los chicos en tantas horas de viajar y viajar, los lugares que conocimos. Y obviamente, un post dedicado a las comidas, cómo no, las del trayecto y las de vacaciones.
Así que, esto es para que me sigan esperando con un poquito de paciencia, que en la próxima sí o sí, les empiezo a contar todo.

14/1/12

Juegos inclusivos

De a poquito han empezado a aparecer juegos inclusivos en Mendoza.
Hace un tiempo instalaron algunos en un parque, pero todavía no los conocemos.Cuando estaba terminando el invierno, invitaron al jardín de Salvi a un acto en ese parque, pero hizo mucho frío y llovió, y finalmente no fueron.
No sé si habrá algunos otros, pero me sorprendí hace unos días cuando pasando por la Costanera, en el medio del tráfico de las seis de la tarde, una  de estas tardecitas de 37º C, alcancé a ver unos juegos inclusivos nuevitos, brillantes. Cuando llegué a casa, busqué la información en los diarios, y allí me enteré que estos juegos forman parte de la refuncionalización del Acuario municipal y el parque que lo rodea.

Como las tardes de 37º C se han convertido en una constante, tampoco hemos podido ir, vamos a esperar que haya algo de alivio para animarnos a salir de la frescura de la casa, y poder probarlos. No sólo los juegos, sino que también el Acuario mismo ahora tiene sus espacios adaptados a sillas de ruedas.
Es bueno saber que quienes proyectan paseos, quienes toman decisiones sobre los espacios públicos, y la gente común tenga en cuenta toda la población que se beneficia con este tipo de iniciativas, más allá de los inadaptados (mejor dicho: delincuentes) de siempre.
¡Prometo que les cuento cuando vayamos!

1/1/12

2012: ¿Apocalipsis?

Hasta hace un tiempito se hablaba mucho de que las profecías mayas predecían el fin del mundo para diciembre de 2012. Hubo varias predicciones de fin del mundo últimamente, y evidentemente no se cumplieron, ya que aquí estamos todos, tan locos como siempre.
Y la verdad es que yo estoy deseando un apocalipsis. (Recordando que el significado de esta palabra es revelación).
Porque estoy convencida que hay muchas cosas que deberían terminarse o cambiar de raíz, que debe revelarse un nuevo mundo. Y para no cargar la responsabilidad en los demás, en este nuevo año, me gusta pensar en que si cada uno ponemos un granito de arena intentando cambios positivos, de a poco podremos terminar con este mundo injusto, agresivo, competitivo, contaminado, autodestructivo...
Así que mis deseos para este último año de esta era tienen que ver con lo que YO pueda hacer para ayudar a nacer un mundo mejor para los que vienen detrás nuestro, donde reine la comprensión, el cuidado del otro, la inclusión. Un mundo más sano, más limpio, más responsable, más alegre y justo.
Las buenas intenciones se contagian, así que sí, estoy convencida de que este será un

¡¡¡¡FELIZ 2012!!!!



Felicidades para todos, de parte de los que hacemos este blog, y gracias por acompañarnos :))