Comidas viajeras

Vacaciones. Parte 2
Como ya bien saben la comida de Salvi es una de mis obsesiones, por su bajo peso, y porque, aunque siempre pudo alimentarse por boca, no mastica demasiado y su comida debe ser lo suficientemente blanda como para que la pueda deglutir. Por eso, plantearse un viaje donde, entre la ida y la vuelta se pasan 6 días arriba del auto, fue un desafío para lograr mantenerlo bien alimentado hasta llegar al destino de las vacaciones, donde ya se pudiera contar con los elementos necesarios para preparar las comidas que necesita.
Para eso tuve que apoyarme en alimentos envasados y suplementos que normalmente no uso en casa, donde cuento con otras posibilidades.
Para las comidas principales, más que nada los almuerzos, compré antes de viajar los frasquitos de comidas para bebé de las fotos.

Los de la etapa 3, con trocitos pequeños de carne o pollo y de las verduras, mezclados en una salsa o puré, son de la textura apropiada para Salvador:

 Incluso no hace falta parar para comer, los come bien aún con el auto en movimiento. La foto es de la última comida a bordo, bajando las Altas Cumbres en Córdoba, camino de montaña, con muchas curvas.

Además no necesitan frío y a temperatura ambiente son agradables, por lo que tampoco hay que pensar en calentarlos.



Un yogur comprado en una estación de servicio a la pasada en cualquier pueblo, con una medida agregada de Pediasure, hacen un buen postre.

Las meriendas del viaje casi siempre fueron de yogures o postrecitos comprados en el momento, lo que se consiguiera. Hay estaciones de servicio con mucha oferta de lácteos, donde incluso encontré yogures con frutas (tipo griego o con frutas picaditas varias), como para que no extrañara tanto las frutas a las que está acostumbrado.
Para las cenas, como siempre parábamos a dormir en un hotel y en todos había restaurante, le pedía puré de papas, o fideos que se pudieran cortar chiquitos, con algo de pollo. En Posadas, le sirvieron un budín de zapallitos que era una delicia, con una textura suave como la de una mousse y muy sabroso, se lo devoró.
Una vez que llegamos a destino, ya pude empezar a cocinar las comidas de siempre: partiendo desde la sopa con verduras y pollo, para agregarle fideos, vitina, legumbres, variando cada comida. Las meriendas de cereales y frutas secas y frescas. El sabor se adaptó a las frutas que más se conseguían, y que estaban deliciosas: mucha sandía, bananas y abacaxí o ananá (me explicaron la diferencia entre uno y otro, y no la recuerdo!) Y el toque exótico (para nosotros) de la leche de coco, que aquí la conseguimos, pero mucho más cara.  Tiene un aporte calórico alto, pero además tiene fibras y proteínas (y es ricaaaa!!!!)





En Brasil además conseguimos algunas cosas que aquí no hay, como quinoa y amaranto en copos, o harina de quinoa, que todavía no he ocupado. Los copitos me parecieron una excelente forma de agregar nutrición a cualquier comida, de forma muy práctica.

(Tres cucharadas tamaño sopa de amaranto en copos aportan 4.3 gramos de proteínas, 77.7 mg de calcio y 162.3 mg de fósforo, por ejemplo; y la misma medida de quinoa en copos: 4.2 g de proteínas, 21.2 mg de calcio, 11.25 mg de magnesio y 2.5 mg de vitamina C)

Los mismos frasquitos de comida allá los pude conseguir de forma más fácil, hay en todos lados, hasta en los negocios más chiquitos, así que no tuve problemas para programar las comidas del viaje de vuelta, o incluso algún almuerzo improvisado en alguna playa, ya que hasta en las comercios de barrio había para elegir. Me parecieron buenísimos algunos sabores, muy típicos de la comida brasilera:

(De fideos con carne y legumbres, de remolacha con caldo de feijao y legumbres, de yema de huevo con carne y legumbres; los más pequeños en la foto son los que comunmente se consiguen en Argentina: carne y legumbres y pechuga de pollo y legumbres)
La última ventaja de los frasquitos:
una vez desocupados, sirven para traer recuerdos de las vacaciones:

 
Arenita de la playa.


Tierra de Yapeyú

 
Si Salvi aumentó algo en estas vacaciones quizá hayan sido unos tímidos 100 gramos, pero después de tanto desarreglo de horarios y actividades, al menos estoy feliz de que no haya bajado de peso.

Comentarios

  1. Buenisimo Ale! te felicito! en tus post transmitis perfectamente cuanto te importa/preocupa la nutricion de Salvi. Es un gran tema! entre para sacar ideas para nuestro proximo viaje, nos vamos el miercoles a la playa a Uruguay. Aunque Ani sigue con su boton, ella ya esta acostumbrada a comer por boca dos veces al dia y esto me esta preocupando un poco. Me llevo nestum, y probare con estos "frasquitos" tambien. Sino, lo que nunca me falla son los postres, es una gordita! jaja. Me encantaron las fotos, se ve que han disfrutado muchisimo y me alegro mucho por eso. Les mando un beso grande a toda la flia!
    Silvia
    Mama de Anita
    pd. Van a Rosario al final en marzo? nosotros no.

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  2. Hola, soy Emilce mamá de una nena con PCI y quiero llevarla a Rosario para participar de ABR pero no consigo información de cómo hacer y si aún tengo tiempo para Marzo.
    Si me pueden ayudar se los agradezco.
    Emilce

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  3. Hola Emi, los enlaces para contactar a ABR lo podés encontrar en la pestaña ABR-Links de este blog. Lo más rápido es que mandes hoy mismo un mail a info@abrcanada.com para que ellos te den las instrucciones. Mucha suerte!!!!!
    Alejandra

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por el dato, ya me enviaron todo...
      quería preguntarte algunas cosas si no es molestia, lo hago por acá? o a tu mail? o dónde vos me digas..en un cafe,restaurante ...yo invito.
      un beso Emi

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    2. Muy amable, Emi, difícil que nos encontremos, vivo en Mendoza!!!! escribime a alitagil@yahoo.com.ar para lo que quieras.
      Besos
      Alejandra

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  4. Ya sos una experta el alimentos para viaje!!!! jajaja!!!
    La pediatra siempre me dice que las comidas preparadas de Nestlé son una opción fantástica y muy sana, por eso cada vez que puedo compro alguna y la tengo por las dudas *un paseo a último momento, etc(.
    El problema es que hubo un buen tiempo en el que NO se conseguían en Buenos Aires...
    Besossssssssssssssss

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  5. Si Fabi, acá también cuesta bastante conseguirlas, y no hay variedad, supongo que debido a las maravillosas políticas contra la importación de las que disfrutamos en este bendito país :(
    Ale

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  6. Ay Ale, sos una genia! jajjaja Me trajiste todos los recuerdos deEspaña, allá a diferencia de Argentina viven a potitos (así llaman a los frasquitos), hay de lo que quieras, llegue a contar 20 variedades de una sola marca, la base de la mayoría son distintos tipos de pescado, pero gracias a eso coni aprendió a comer fideos, lentejas, ya que no hay muchas verduras para preparar su comida habitual así que había que variar con algo "nuevo", hay gondolas completas de estas cosas, incluso las farmacias venden y repleto de subproductos de soja, así que realmente me sentía en el paraíso, de ahí los 3 kilos con los que se volvió la enana que por suerte los mantuvo acá y engordó un poquito más. Pero es cierto que cada viaje es una nueva experiencia y aprendizaje, a ver si este año nos animamos a arrancar y que la comida no nos frene!

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