Un paso más

Hace unos días tuvimos el control médico de rutina de Salvi. Hubo cosas muy buenas que nuestro pediatra no dejó de marcar: un interesante aumento de peso y estatura, la buena conexión y atención que demuestra Salvador siempre en la consulta, la postura de la parte superior del cuerpo, el tono de los brazos, la movilidad (incluso se incorporó y sentó solito en la camilla).
Lo de el peso y la altura, me encantó, está en la curva más bajita de estatura, desde hace tiempo ya, se mantiene allí. Y el peso, todavía está por debajo de la curva más baja para su edad, pero se está acercando, y aumentó la velocidad de acercamiento (dicho sencillo: está engordando a mejor ritmo)
Me encanta que su pediatra siempre encuentra motivos para alegrarnos en su evolución :)
Pero en esos días, además, nos dio otro motivo de alegría. Está muy charlatán. Sí, así como lo leen. Mucho, mucho balbuceo. De a poquito empezó con un PA..PA..PA y otras sílabas parecidas, BA- FA- MA, y entremezcladas.
Podría pensarse primero que estaba llamando a su Papá, pero no parece todavía asignarle un significado a ese balbuceo, más bien, parece un "practicar este sonido que me está saliendo"
Esto comenzó un poco después del último entrenamiento, justo después de incorporar un ejercicio nuevo, con una nueva técnica y materiales, que se aplica en todo el tórax. Entonces me acordé de los primeros tiempos de ABR, cuando trabajábamos exclusivamente con el pecho y el cuello, y el balbuceo también tuvo un gran incremento.
Casi simultáneamente, también leí este artículo de Tamara Chubarosky, que me parece completísimo. Algunas veces habíamos hablado de esto con nuestra fono Cecilia, de la relación de la respiración y el movimiento con la producción de sonidos y la adquisición del lenguaje, algo que comúnmente se va dando junto, y por eso nos olvidamos de relacionarlo en los chicos que tienen alguna discapacidad. Cito textualmente:
          "Dado que el desarrollo del lenguaje está íntimamente ligado al desarrollo motor, puedo preguntarme si el niño ha podido ejercitar con éxito y autonomía todas las etapas de motricidad gruesa del primer año, es decir rodar, reptar, gatear, pero también posturas boca abajo, que dan especial tonicidad al cuello, relacionado directamente con el lenguaje. Otro movimiento indispensable, es el de agarrar y tirar objetos.  ¡Cuántas veces nos irritamos con el bebé de 6 meses que con alegría tira lo que le acabamos de dar, una y otra vez! Pero es justamente a través de la prensión, del cierre de la mano y posterior apertura, la laringe ejercita también movimientos de apertura y cierre, fundamentales para “agarrar y soltar” los sonidos."

Al leer esto es fácil entender por qué ahora recién puede darse este balbuceo, ahora que desde hace muy poco Salvador puede rodar, que recién ahora intenta muy primitivamente reptar, que apenas comienza a tolerar posturas boca abajo. Simplemente recién ahora esto es posible.
Como siempre, esto no hace más que confirmarnos el buen camino, es como ver en la ruta el cartelito que esperabas ver.
 (Mi evolución con la tecnología no lleva el mismo ritmo que la evolución de Salvi, si fuera así, hubiera podido compartir con ustedes unos archivos de audio maravillosos)

   



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