28/10/08

EL NACIMIENTO

He estado dando un poco de vueltas para escribir ésta entrada, contando cómo fue el nacimiento de Salvador y los primeros meses. Como ya saben, no quiero ser dramática. En nuestro día a día no estoy rememorándo nunca éstos primeros tiempos que nos marcaron a TODOS a fuego. Principalmente a Salvi, ya que debido a ésto, a su nacimiento antes de tiempo y a la gravedad de su estado durante los primeros meses, hoy es quien es, en lo difícil y en lo hermoso. Y a nosotros, toda su familia, porque nos movió el piso, nos hizo repensar hasta lo más básico de la esencia de quiénes somos, qué queremos y qué vida queremos vivir. (Al que Salvi no le cambió la vida, que levante la mano).


Pero siempre estamos mirando hacia adelante, viendo todo lo que tenemos para agradecer hoy y qué posibilidades tenemos para mejorar el mañana, el de él y el nuestro, y a éso van enfocados nuestros esfuerzos, nuestra dedicación y nuestro tiempo.


Así que solo como un pequeño resumen, para los que no lo conocen tanto sepan por lo que nuestro enano luchador pasó y para que otros que puedan pasar por algo similar puedan sentirse identificados, les cuento que Salvador nació a las 26 semanas de gestación, el 7 de enero de 2006. El adelanto del parto se debió a un problema de mi cuello de útero (incompetencia cervical), hasta ése momento él estaba perfecto. Pesó 950 gramos al nacer (llegaría a bajar a menos de 700) y midió 32 cm.


Si alguna vez han leído sobre las complicaciones que puede hacer un prematuro, les cuento que él no salteó ninguna. Debutamos con paro cardio respiratorio a los 5 días de nacido (luego habría otros más), y de allí vinieron en cascada las fallas de los otros órganos. Todo sumado a la consabida hemorragia cerebral producida al momento del nacimiento, infecciones varias, un ductus rebelde que no se cerraba, y un largo y doloroso etcétera. Fueron dos meses terroríficos, siempre al borde, literalmente, de la muerte. Todos los días un sube y baja: nos decían su bebé tiene ésto, y a los pocos días, el bebé lo está superando, ...claro que ahora apareció ésto otro. Y todos, incluídos los más fríos, conmovidos con su fuerza, con su lucha. Cada uno con sus creencias puede darle la explicación que mejor le cuadre. Personalmente yo creo que Dios eligió cuidadosamente cada miembro de ésta familia que hoy somos. Salvador fue un antes y un después en la vida de cada uno que lo conoció en ésta etapa y me refiero también a los profesionales de distintas especialidades que lo trataron. Su garra en las condiciones en que le tocó luchar, se transformó en leyenda en el hospital.


A principio de marzo, transitando una neumonía, le detectaron endocarditis infecciosa. Ésto ya no es patología común del prematuro, sí de las personas con internaciones largas, alimentadas por vía parenteral. Al no responder a los antibióticos, la única chance fue la cirugía. Sí, cirugía cardíaca, pesando poco más de 1 kilo y en un estado general grave. Sin cirugía no habría sobrevivido. Con ella, la esperanza era poca y nos aferramos a ella, con alma y vida.


El cambio fue drástico. La operación se aprovechó para cerrar el ductus, con lo que sus pulmones se recuperaron rápidamente. A partir de allí, todo fue mejorar. Comenzar a respirar solo, a alimentarse nuevamente. (Y yo, después de un estrés galopante, todavía tenía leche!!!! Milagro número mil). A aumentar de peso. Todavía le llevaría casi 2 meses más de internación llegar a pesar dos kilos, y alimentarse por succión para conseguir la tan ansiada alta médica. Fue el 11 de mayo, 122 días después de haber nacido.


Y la neo pasó a la historia.


(El video aquí abajo lo muestra cuando ya estaba muy bien, sólo tiene la sonda para alimentarse)



video

3 comentarios:

  1. Mi nena tambien es prematura de 28 semanas, a la fecha caba de cumplir 15 meses, pasamos 64 dias tremendos en la unidad, ha sido dificil recuperarnos, esta diagnosticada con paralisis cerebral por la leucomalacia periventricular que dejo la hemorragia. Me ayuda un monton las mamis que como tu cuentan cosas Gracias por compartir

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  2. como testigo puedo decir que todas los trastornos fueron acompañados de mejoras, y mucho tuvieron que ver la fuerza y la esperanza que SALVI recibía, día a día, de parte principalmente de sus PAPÁS, y que se alimentaban de sus pequeños movimientos de vida... realmente un ejemplo

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  3. A Claudia: gracias por tu comentario, entre todos nos apoyamos y siempre surge algo nuevo qué hacer por ellos. Fuerza!
    A los Ruiz Vallés: gracias también, ya saben que contar con nuestros amigos, fue y es un pilar fundamental en todo esto.

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