Berrinches

En Argentina, o al menos, por donde nosotros vivimos, le llamamos berrinche a esos escándalos que producen los niños (y algunos no tan niños), especialmente con público por algo que no pueden tener, algo que los padres le niegan, normalmente sin mayor importancia.
El caso típico, en pleno supermercado, el niño en cuestión quiere desesperadamente que le compren algo (golosina, juguete, lo que sea). Ante la repetida negativa del padre, comienza una rápida escalada de violencia que puede incluir gritos, pataleos, insultos, llanto, tirarse al piso, etc. etc. El padre o madre, primero le pide amablemente que se calle, luego lo zamarreará un poco, mientras cada vez más gente atiende a la escenita, con cara de "a mí nunca me pasó tal cosa", y todo termina con el adulto mordisqueando una forzada sonrisa llevándose el niño a la rastra hasta el auto, donde le espera un maravilloso sermón.
Si la escenita ocurre en casa, el mejor final, será en la ducha, con ropa o sin ella, dependiendo de la urgencia y paciencia del caso. Doy fe que éste método da resultado. Al minuto de estar en el agua, Agus se ha puesto a jugar con algún barquito, nadando como si nada hubiera sucedido, y habiéndose olvidado completamente de aquello sin lo cual no podía vivir hasta hace un rato. Después del baño tibio emerge son ese brillo del recién bañado, y con la cara de ángel que nunca debió haber perdido.
Pues bien, superada esta etapa en Agustín, (o en vías de), nos estamos estrenando con Salvi. En el caso de él, que sólo dispone de gritos y llantos para darnos a conocer su opinión de las cosas, estamos empezando a conocer esta faceta. Al principio nos preocupamos, tratando de adivinar:
-Le duele algo.
-Cambiemos el canal, no le gustan esos dibujitos.
-Agüita? le preguntamos ansiosos...
-Shhh! Hay mucho ruido acá.
-tendrá hambre? Esta opción nunca se nos ocurre de entrada, por qué será?

En fin, así hasta que damos en la tecla, mientras el grita y se embronca cada vez más. Muchas veces es el canal que estamos viendo, otras (POR FIN!!!!) ha sido el hambre. Le empezamos a dar casi a dos cucharas, hasta que se calma y empieza a disfrutar de la comida.
Anoche fue que quería seguir jugando con su hermano, cuando ya era hora de dormir. Hoy tenía mucho sueño, fue nada más llevarlo a la cama y caer dormido.
En conclusión, lo que los psicólogos llamarían ansiedad, resistencia a la frustración, etc. Nada con lo que las flores no nos puedan ayudar.
Claro que nosotros estamos poco acostumbrados a que nuestro niño bueno, se esté convirtiendo simplemente en un niño.

Comentarios

  1. Seguirá siendo bueno iguaaaal!!! Me parece maravilloso (aunque sea molesto) el que se manifieste, no? Que tenga deseos que van en contra de los de sus padres!!!! Eso no lo hace un niño malo ;)

    Y sí, nada que las flores no puedan solucionar! Creo que son una gran ayuda para nuestros niños que no pueden comunicar, al menos no fácilmente, lo que quieren. Cuéntanos cómo les va!!!

    (a todo esto, van muy bien con las horas!!!... Y les quedan dos semanitas para el viaje, no?)

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  2. Sonia: Síííííi!!! vamos muy bien, hoy pasamos las 400 (aunque me hubiera gustado llegar a 500), pero muy, muy felices con lo logrado, y con el viaje ahí, muy cerquita en el horizonte

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  3. hola, pase a saludarte en este dia ,ya te considero una amiga por compartir como tu dices hasta los berrinches, besos y que pasen pronto

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  4. 400... 500... mil, qué importa el número cuando han tenido una cantidad sorprendente de LOGROS!!!!!!!!!!!!!!!!

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  5. Hola! la manifestación de los berrinches es muy buena para descargar sus necesidades de opinar.
    Buenisimo que los tenga,
    Besos

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