Acelerando

Cada vez que se acerca fin de año, firmemente me hago el propósito de no enloquecerme con demasiada actividad. Aunque me encanta la Navidad, no me gustan los grandes festejos, solo quiero una reunión tranquila con la familia, con mucha paz, así que no me enrosco con grandes preparativos, ni compras ni comidas fabulosas. Pero el hecho es que simplemente el ritmo se acelera, la agenda se carga de obligaciones, y sin darme cuenta ya estoy metida en un lío de entrevistas, reunión, ensayo, cierre de año, trimestrales, etc. Muy a mi pesar, la semana que viene tengo que elegir entre estar presente en la fiesta de fin de año de jardín de Salvi, la presentación de un trabajo práctico de Agus (con power point y maqueta incluídos), o la entrevista de Salvi con el gabinete psicopedagógico de la nueva escuela de Salvi. Todas son en horario de mañana, y no puedo pedir permiso en el trabajo para tantas salidas. Decidí ir a la entrevista psicopedagógica, es más valioso que pueda estar presen...