10/12/12

Creer para ver

Seguro creen que me equivoqué en el título, y que la frase correcta es "Ver para creer". Pero no. Lo que quiero decir es justamente eso: si creemos firmemente en algo, posiblemente logremos verlo. Tardará, poco o mucho. Nos costará, más o menos. Pero si seguimos firme en el camino elegido con convicción, los resultados llegarán.
Otra vez estoy hablando de ABR. De lo difícil que puede ser creer en una terapia que respete las debilidades de tu hijo con daño cerebral, y no lo invada, no lo fuerce con aparatos, no corte músculos y tendones para acomodarlos, no le inyecte veneno para lograr más elasticidad (recuerdan el botox, no? toxina botulínica, eso).
Y que a pesar de eso, de usar herramientas blandas, esfuerzo personal y respeto, logre resultados que envidiaría más de un cirujano. Y que sus resultados puedan comprobarse racionalmente, no solo con la sensación o ilusión de los familiares. Nadie dice que los padres sepan más de medicina que el médico. Pero nadie sabe más de un hijo que los padres.
En el video que les pongo a continuación pueden ver las radiografías de una niña con parálisis, a la que, como muchos otros niños, diagnostican con sub-luxación de cadera. Para esto, la rehabilitación tradicional propone la cirugía. Sus padres deciden darle la oportunidad a ABR.
Estos son los resultados logrados:


Creer para ver: sus padres confiaron y creyeron que podían lograrlo. Y lo lograron.
Mis felicitaciones a ellos, por los resultados obtenidos, pero además, por su convicción, firmeza y constancia.

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