13/9/09

Fin de semana

Por qué me gustan tanto los fines de semana? Si hago el triple de cosas que los días comunes, y termino más cansada que antes? Ya el jueves estoy feliz: Ya es jueves, ya es jueves!!!! Qué ilusa, el viernes a la noche, ya no doy más de cansancio, y caigo rendida a las nueve de la noche...
Será que me encanta estar en casa, aunque esté a mil.
Será que puedo adelantar unas horitas (o minutitos) de ABR en la mañana, entonces parece que la tarde se alarga.
Será que puedo organizarme para acompañar a Agus a algún cumpleaños.
Este fin de semana tuvimos dos.
El del viernes era en un lugar donde yo se los he festejado a ellos varias veces, y tuvo muchas cosas buenas:
Incluye animación con actores y obra de teatro, con lo cual me aseguro que a Salvi le encante, se ría a carcajadas y grite feliz. Lo disfruto yo a él, tanto como él disfruta el espectáculo.
Me encontré con algunas personas que no veía hace un tiempo, y que lo vieron a Salvi cambiadísimo, aún sin saber que estábamos con terapia nueva. Eso me alegra muchísimo, me confirma que los cambios se ven, aún cuando uno no esté pidiendo que se fijen en algo en especial. SE NOTAN.
El cumple del sábado era en un pelotero. Lo llevé a Salvi también. Aunque no me gustan mucho los ambientes cerrados como los peloteros, mucho grito, mucho chico encimado, decidí llevarlo para ver cómo se portaba, quizá pensando en lo del jardín de infantes.
Encontré una parte (Plaza de bebés) donde lo pude sentar entre las pelotitas, y yo me podía quedar cerca por si se caía. Para mi grata sorpresa (bueno, no tanta sorpresa, ya me estoy acostumbrando a sus habilidades) no se cayó en ningún momento. Se entretuvo mucho juntando pelotas, tirándolas de nuevo. Si se inclinaba un poco, ponía las manos como apoyo, tanto la izquierda como la derecha. Eso si me sorprendió más, ha mejorado mucho este tipo de reacción. La diversión terminó cuando una niñita bastante excedida en la edad permitida para estar en esa zona, se empezó a entretener tirándose de un tobogán cayendo a milímetros de Salvi. Fue en vano pedirle que lo hiciera un poco más lejos, o en otra parte del salón, más acorde a su tamaño. Finalmente el enano se empezó a poner molesto y lo tuve que sacar. Ni que decir de los pensamientos que dirigí hacia la madre de la niñita, que debe haber estado muy ocupada comiendo torta, sin advertir nada de lo que pasaba. En fin, no importa demasiado. Lo bueno es que pude comprobar lo bien que se sienta el enano, y como puede jugar feliz en un ambiente mucho más bullicioso al que está acostumbrado. Otro voto a favor de mandarlo al jardín.
La única que volvió con dolor de cabeza por el ruido y cansada fui yo.
Otra cosa que pasó el fin de semana es que nos visitó el Ratón Pérez por tercera vez. Agus está muy contento con las recompensas que le deja y que está juntando para comprarse un telescopio! Como tiene por caerse en las próximas semanas al menos dos dientes más se comenta que el Ratón está tramitando préstamos bancarios. (Así no hay bolsillo que aguante!)
En fin de cargar pilas, no mucho, además de los entretenimientos la casa debe funcionar como siempre, hay que hacer comidas, lavar, bañar chicos. Y ordenar las actividades para la semana que empieza, que tiene varias cosillas interesantes... En fin:
Buena semana para todos!!!

1 comentario:

  1. ale que lindo este post , que anomada se te lee como me gusta compartir tu emocion los logros de salvi y ya cuantos dientes que le cambiaron al gordi jajaja voy a tener que buscar el primer dinte que se le callo que si aml no recueedo lo posteaste , jiji asi los cuento ,,, que bueno lo del telescopio ya falta poco .... bueno amiga de mi alma les mando un besote muy grande y pronto te cuento por mail novedades los amo cin...

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