3/1/11

Educación inclusiva

No es la mejor época del año para hablar de escuelas, con todo el mundo de vacaciones, pero no quiero dejar de comentarles esto.

Muchas veces cuando se habla de educación integradora se discute sobre las formas de implementarla, las dificultades de las escuelas para brindarla, la capacitación que deben tener los docentes, si se deben adaptar los contenidos, o la forma de hacerlos llegar, etc. etc.





Pero hay un tópico del que rara vez se habla cuando se habla de integración o inclusión.




Es el tema de a quién beneficia. Al niño especial, eso está claro. Obviamente proveer al niño especial de un ambiente de compañerismo con chicos de una edad similar, y sin dificultades en su motricidad, sus sentidos ni su intelecto, le otorga un estímulo que ni padres, ni profesionales de ninguna especialidad pueden brindar.




¿Pero hay otros beneficiarios?




Les invito a leer esta entrada del blog de la mamá de Missy, una niña con parálisis cerebral integrada a una escuela común, en Australia.
La entrada dice esto:




En la clase de Missy, durante la última semana de clases, la maestra hizo una encuesta entre los niños: les pidió que escriban las diez cosas más importantes que habían aprendido este año. Todos los resultados fueron cotejados entre sí y así obtuvieron el “top ten”. Realmente no me sorprendió saber que el aprendizaje de lengua de señas estaba entre los diez primeros.Así que un grupo de niños y niñas entre 8 y 10años piensan que aprender lengua de señas fue muy bueno, un excelente ejemplo de cómo los niños están dispuestos a aprender de los demás, y lo más importante saber que hay más de una forma de comunicarse.
Nunca se sabe, quizá algunos de estos niños pueden pasar a ser profesores de lengua de señas, traductores o simplemente dar a la persona con dificultades de comunicación, el respeto que merece.
(Las imágenes muestran signos de Missy para "Oh-No " y "niña", estos signos forman parte de un cuadro que cuelga en cada salón de clases, para que los niños y profesores puedan referirse a ella)







Creo que se entiende a lo que la mamá de Missy apunta, algo que muchos padres de niños especiales vivimos día a día y que creemos que debemos compartir, y es por eso que buscamos la posibilidad de la inclusión tanto en la educación, como en otros aspectos de la vida como la diversión, el esparcimiento, el acceso al trabajo o a la información.


Pero no es sólo por ellos. (Por algo este blog se llama CRECIENDO con Salvi)



Darle oportunidad a una persona con capacidades diferentes de hacer cualquier cosa que nosotros hacemos sin pensar siquiera, nos da a los normales la grandísima oportunidad de compartir espacios con ellos, de aprender, y de CRECER como personas y de ser mejores. Como padres, como hermanos o amigos. Como profesionales.



Una persona especial con la que tengamos contacto, nos desafía al crecimiento personal, a la elevación. La educación inclusiva impulsa a los niños normales a llegar más lejos, a hacer y a aprender cosas por las que no se hubieran interesado si no conocieran a alguien especial.
¡¡¡El desafío para padres y educadores es darles esta oportunidad!!!



1 comentario:

  1. Me encantó tu post!! es increible como los niños estan abiertos a incluir como parte de su mundo a nuestros niños, mucho más que los adultos. Ahi tenemos una gran lección....

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